Jauretche y Fayt: ¿quién es el viejo aquí?

In Jauretche

Arturo Jauretche murió, ya septuagenario, en 1974. Sin embargo, Jauretche había nacido apenas 17 años antes que el juez Fayt. Este juez sigue vigente en la Corte Suprema y el pensamiento de Jauretche vive en la realidad objetiva. En este extracto y en pocas líneas, Jauretche pone de manifiesto el plan institucional del establishment, que incluye un Poder Judicial intangible para debilitar y trabar al gobierno popular. No, Jauretche no era adivino y tampoco era cuestión de prever el futuro: es que desde 1957 (cuando se escribió este texto) hasta la fecha, el Poder Judicial en nuestro país sigue igual de intangible e intocado, siempre operando por intereses que son contrarios a los del pueblo.

***

El Plan Institucional | Arturo Jauretche
(Extracto de ‘La colonización pedagógica y otros ensayos’, 1957)

Dos experiencias históricas han enseñado a nuestros colonizadores que cada vez que el pueblo está presente en el Estado, deja éste de ser su instrumento para serlo de la Nación. Han comprobado también que los grandes movimientos de opinión son difícilmente controlables y que son mucho más dóciles los partidos minoritarios.

Estamos así en presencia de una reforma institucional en marcha. Se empezará por la representación proporcional cuyo objeto es dislocar las fuerzas históricas representativas de lo nacional, para facilitar la tarea de los ideólogos y los pequeños grupos, disociando lo popular. Los gobernantes no serían así el resultado de fuerzas históricas, de mayorías nacionales unificadas en un pensamiento, sino de combinaciones de trastienda, de tomas y dacas dirigidas por los gestores del interés extranjero. Se complementará esto después con el sistema de gobierno parlamentario, para que, disminuida la autoridad del Poder Ejecutivo, éste sea el resultado de los “caucus” parlamentarios, pendiente cada Ministro y cada funcionario de satisfacer a los innumerables líderes de minorías, manejadas desde la sombra.

Se restablecerá la dictadura jurídica de un poder judicial intangible ―única autoridad permanente y cierta en el nuevo sistema― para que con el manto de una Constitución elaborada de exprofeso impida con sus fallos la validez de cualquier ley favorable a la liberación argentina.

Disminuidas las facultades del gobierno nacional, so pretexto de federalismo, volveremos al sistema de las oligarquías provinciales, intangibles, que hicieron decir a Yrigoyen: “Las autonomías son para los pueblos, no para los gobiernos”. Un federalismo de “boquilla” que ahora tiene de campeones a los elementos de ASCUA, con Erro por capitán, que desde luego se cuidará de no remover las causas económicas del unitarismo, pues esto importaría remover las bases de la estructura colonial que lo ha generado.

Dentro del plan hay un plan económico, hay un plan cultural, hay un plan institucional. Lo que dije sobre el plan Prebisch, cuando apareció, ya está plenamente confirmado en lo económico. Lo que digo del plan institucional está confirmándose sobre la marcha.

Por ahí dicen que Dios es criollo. No hará falta recurrir a la dramática invocación de Darío. Todo esto es antihistórico y es el sueño imposible de un Imperio en agonía y sus instrumentos. Lo histórico es esta nación, camino del futuro.

El pensamiento de Jauretche y un Fayt atornillado a la silla: ¿quién de los dos ha realmente caducado?

Leave a reply:

Your email address will not be published.