Los tiempos cambian y eso afecta también a los que se creen inmunes a lo nuevo. Con la generalización de los teléfonos celulares y de las redes sociales, hoy resulta más difícil para los medios de difusión del poder armar un relato paralelo a los eventos en curso. Y eso fue lo que le pasó a la operación mediática orientada a instalar atentados de falsa bandera como si hubieran sido cometidos por el gobierno y las fuerzas armadas de Venezuela.

Primero los medios intentaron instalar que militares venezolanos habían incendiado camiones con la supuesta “ayuda humanitaria” que también supuestamente ya habían ingresado a Venezuela. Pero las siguientes dos imágenes demuestran que nada de eso puede ser verdad.

En esta primera imagen, vemos claramente cómo los camiones se encuentran sobre el puente internacional y uno de ellos ya arde en fuego. Ninguna “ayuda humanitaria” ingresó jamás al territorio de Venezuela. Los militares venezolanos están estacionados del lado de Venezuela de la frontera, inmóviles y protegiéndose con sus escudos. Del otro lado, una multitud de guarimberos y mercenarios “acompaña” la caravana. ¿Cómo podría un militar venezolano meterse allí, rociar de combustible a los camiones y prenderlos fuego sin ser repelido y hasta linchado por la multitud de terroristas sobre el puente?

Imposible, lo que nos lleva a concluir que el incendio fue provocado por los propios terroristas y que esa era la finalidad del envío de “ayuda humanitaria”: generar atentados de falsa bandera en la frontera y acusar al gobierno de Venezuela de haberlo perpetrado para justificar acciones militares contra el país.

En la segunda imagen, en un plano más corto, vemos cómo un de los camiones con la supuesta “ayuda humanitaria” arde del lado colombiano de la frontera, lo que queda atestiguado por el letrero del Departamento de Migraciones de ese país.

Por otra parte, un segundo atentado de falsa bandera queda en evidencia con el siguiente video. Aquí se ve cómo tres militares desertores de Venezuela (un teniente y dos sargentos), embisten con tanquetas robadas contra las vallas de Colombia y los civiles allí apostados.

Tras atropellar a los civiles, los tres militares desertores abandonan los vehículos, corren y saltan las vallas hacia el lado colombiano. Después de un breve momento de tensión, en el que la multitud confundida por el falso ataque intenta agredir a los desertores, los diputados venezolanos José Manuel Olivares y Vilca Fernández —que responden a Juan Guaidó y están prófugos de la Justicia en Venezuela— reciben a los desertores y convencen a la multitud para que no los linche.

En el incidente, quedaron gravemente heridas una fotógrafa chilena y una ciudadana venezolana. El presidente de Chile Sebastián Piñera, que “casualmente” se encontraba a escasos metros de allí, es cómplice de una operación en la que una ciudadana de su país estuvo a punto de perder la vida. ¿Los medios de Chile? Bien, gracias, intentando al igual que los medios argentinos instalar una mentira que acaba de quedar al desnudo.

Venezuela no tiene ninguna razón o interés en agredir a Colombia. Venezuela se está defendiendo y ninguno de los atentados que puedan llevarse a cabo pueden adjudicarse a Nicolás Maduro ni a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Los medios mienten y los pueblos —ahora armados con cámaras y redes sociales— seguiremos militando la verdad para que Venezuela no caiga y América Latina siga siendo digna y soberana.


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