No hay nada nuevo bajo el sol en términos de procesos políticos económicos de despojo de las mayorías. Cuando una dinámica tiene lugar, tiende siempre a funcionar de la misma manera.

¿Por qué? Porque los que ganan en esos procesos conocen los resortes de la economía y los ponen a funcionar en provecho propio. No hay casualidades ni descontrol: lo que estamos viviendo los argentinos hoy es de manual y está totalmente dirigido por el poder fáctico de tipo económico, cuyos cadetes ocupan el poder político para facilitar el saqueo.

¿A cuánto va a llegar el dólar? Para saberlo con precisión, alcanza con observar cómo se comportó en procesos similares la cotización de esa despreciable moneda extranjera que determina nuestra existencia. Y aquí, en las portadas del Diario Clarín, en sus ediciones entre el 6 y el 28 de abril de 1989 —un periodo de tan solo tres semanas—, podemos tener una idea de lo que se nos viene a los argentinos en los próximos días.

La casualidad (que no existe) es que estamos a 30 años de aquel proceso que culminó con hiperinflación y estallido social, con un país explotado por los aires. Empezando con una corrida cambiaria, pasando con un brutal aumento de las tasas y terminando con un feriado bancario, así fue cómo se dio la cosa en 1989, con los resultados que conocemos bien a fines de ese mismo año.

6 de abril de 1989

Empieza el proceso que observamos hoy, a casi 30 años exactos de aquello. Un dólar cotizando a 48 australes y las tasas calificándose como “muy altas”, aunque apenas rondaban el 30% todavía. Ya se había devaluado 49,8% hasta ese momento y subía el 22% de la carne. Todo calcado, como se ve.

12 de abril de 1989

Dólar trepando a los 50 australes y los metalúrgicos avisando que iban a querer el 50% de aumento. En la Unión Soviética, no obstante, había problemas mucho más graves…

19 de abril de 1989

El dólar trepa otros 4 australes y llega a los ₳64. Mucho lío con los salarios y empiezan a aparecer los precios controlados, efectos de la hiperinflación que alzaba vuelo.

20 de abril de 1989

El dólar llega a ₳71,50 y aparece lo siguiente: tasas de interés al 55% (parecidas a las de ahora, aunque inferiores), aumentos de salarios bloqueados e “incertidumbre” en los precios. Ese día destituían a Rousselot en Morón, como para dar una buena noticia entra tanta pálida.

21 de abril de 1989

El dólar “bajaba” frente al aumento hasta los 60% de las tasas de interés. Pero, como se ve, no bajaba en absoluto, porque ya se había ido a las nubes. Mientras tanto, Pugliese decía que se resistía a intervenir en el mercado de cambio. Igualito que ahora.

25 de abril de 1989

Salto brutal de la cotización del dólar hasta ₳82,50 y las tasas, ahora sí, en un nivel parecido a las del presente. La economía está destruida, hay racionamiento de productos en los supermercados y empieza a asomar la cara un Carlos Menem.

26 de abril de 1989

Explosión total de la cotización del dólar, que llegaba a los ₳106. Mientras tanto, Clarín registraba el fenómeno de la remarcación diario de precios y en la Unión Soviética hacían estragos con las purgas, tratando de salvar los muebles. Pero Pugliese sigue negando que va a intervenir.

28 de abril de 1989

Con el quilombo consumado, el gobierno convoca a los distintos sectores para tratar de zafar. Y aparece el feriado bancario, que es un congelamiento de los depósitos en los bancos. “Bajaban” el dólar y las tasas, pero el daño ya estaba hecho.